Desaprovechan las redes del Trolebús

Alrededor de 28 kilómetros de la infraestructura de este sistema de transporte público se encuentran subutilizados

El Informador

3 de Enero de 2020

Aunque en Guadalajara aún existe infraestructura para ampliar las líneas del Trolebús, ésta permanece desperdiciada y abandonada. Hace cuatro años este servicio de transporte se incorporó al Sistema de Tren Eléctrico Urbano (Siteur) en la antesala de la desaparición del Sistecozome.

Como parte del cambio, la ruta 400 se convirtió en la Línea 3 del SiTren y desde entonces no han sido proyectados nuevos destinos para este sistema, aunque se mantienen las catenarias de las antiguas rutas.

En un recorrido realizado por este medio se constató que al menos 28 kilómetros de la red instalada están subutilizados. El derrotero más completo es el que va de Belisario Domínguez y República hasta la glorieta Artesanos (anteriormente era utilizado por la ruta 500).

También se encuentra en el abandono la infraestructura instalada sobre Circunvalación, 8 de Julio, Agustín Yáñez, Olímpica y Marcelino García Barragán, en Tlaquepaque.

El Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG) registró que en 1997 había cuatro líneas del Trolebús en servicio, con una longitud de 101 kilómetros. Sin embargo, en 22 años se recortó a una sola ruta de 18 kilómetros.

En contraste, en la Ciudad de México este tipo de transporte cuenta con ocho líneas que suman más de 200 kilómetros. Además, a mediados de noviembre pasado se dio el banderazo para estrenar 40 unidades, luego de dos décadas de no comprar camiones.

Juan Ángel Demerutis Arenas, coordinador de la Maestría en Urbanismo y Territorio de la Universidad de Guadalajara (UdeG), señaló que el dejar de utilizar la infraestructura de los trolebuses puede considerarse como un “despilfarro” de recursos, y como una oportunidad desperdiciada por parte de las autoridades. “Incluso sería costoso removerlas, por lo que me parece que el sistema podría seguir, sobre todo si se piensa en sustituirlo por camiones con motores de combustión interna que generan CO2”, comentó.

Moisés Rosas, operador del Trolebús desde hace siete años, afirmó que sería positivo impulsar la operación de más líneas. “Si regresaran en un futuro, sí me cambiaba”.

En Belisario Domínguez se puede observar la infraestructura que ya no es usada por el Trolebús. EL INFORMADOR/F. Atilano
Usuarios, a la baja

Durante los primeros nueve meses de 2019, dos millones 557 mil personas utilizaron el Trolebús, lo que representó 1.8% menos de usuarios en comparación al mismo periodo de 2018, de acuerdo con datos del Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco.

El desplome principal de pasajeros se observó entre 2017 y 2018 (de enero a septiembre). En el primero, este sistema transportó a cuatro millones 172 mil personas (más de 11 mil viajes diarios), mientras que durante el año antepasado se redujo a dos millones 605 mil, es decir, apenas movió a siete mil 137 pasajeros al día.

Al igual que la cantidad de usuarios, también disminuyó el número de líneas y unidades en operación. En 1997 el Trolebús operaba con cuatro rutas que contaban con hasta 60 camiones. En 2010 el trayecto se redujo a sólo dos líneas que tenían un máximo de 37 vehículos, y durante el 2018 se redujo a una.

A principios de 2016 la ruta 400 del Trolebús fue absorbida por el Sistema de Tren Eléctrico Urbano (Siteur) y continuó operaciones con el nombre de “Línea 3 SiTren”, con 25 unidades nuevas. De acuerdo con los reportes del IIEG, esta línea operó la mayor parte del año pasado con 16 autobuses.

En un recorrido realizado por este medio en las inmediaciones de la terminal del sistema ubicada en la estación Felipe Ángeles, los operadores compartieron que hay unidades dañadas y guardadas en los patios.

El argumento del Siteur para justificar la disminución del parque vehicular fue que “de acuerdo al resultado técnico que se realizó con la finalidad de lograr atender la demanda estimada y el intervalo de operación deseado en hora pico, se estimó que el número de unidades deseado para cumplir con esta demanda es de 18 camiones”.

El Organismo Público Descentralizado (OPD) también reconoció que alrededor de siete unidades están en mantenimiento, aunque no hay una fecha determinada para que vuelvan a operar. “(Estos trabajos) están sujetos al plazo marcado por los proveedores para suministrar las refacciones del componente eléctrico, ya que, en la mayoría de los casos, las piezas son importadas desde Europa”.

NUMERALIA

Usuarios del Trolebús

(enero-septiembre)

2 millones 969 mil 664 en 2015.
3 millones 594 mil 067 en 2016.
4 millones 172 mil 591 en 2017.
2 millones 605 mil 244 en 2018.
2 millones 557 mil 809 en 2019.

Recaudación

De enero a noviembre de 2019, el sistema del Trolebús recaudó 38 millones 365 mil pesos, es decir, un promedio de 114 mil 865 pesos al día. El 27 de julio de este año, la tarifa de este transporte pasó de siete pesos a 9.50.

Fuente: IIEG.

Esperan hasta 40 minutos

Noemí se levanta a las 5:00 horas para alcanzar a llegar a las 7:00 horas a sus clases en el Ceti Colomos. De lunes a viernes debe viajar desde Felipe Ángeles hasta el Poniente de la ciudad.

A pesar de que toma su tiempo para llegar puntual a clases, desde hace dos meses le es casi imposible, pues debe esperar hasta 30 minutos por una unidad del Trolebús.

“Desde la terminal salen muy tarde. Antes no era así, pero sí me está afectando. Antes llegaba a las 6:00 horas a tomarlo y sí pasaba, pero ahora se tarda o vienen muy llenos”, compartió la estudiante.

Carolina Macías es otra de las usuarias afectadas. Aseguró que hay días en que el Trolebús es muy rápido y otros en los que lo tiene que esperar más de media hora.

Este medio de comunicación entrevistó a diez usuarios del sistema, quienes comentaron que han esperado por el paso de los vehículos entre 15 y hasta 40 minutos. A pesar de esto, el Siteur sostuvo que el rango de espera es de seis a ocho minutos.

“Los domingos es cuando más me pesa tomar el Trolebús porque uno tiene que esperar hasta que se termine la Vía RecreActiva (alrededor de cuatro horas), y normalmente son hasta 30 minutos para esperarlo. La verdad sí es algo que me gustaría que mejorara en el servicio”, comentó Javier, quien es usuario del sistema desde hace cuatro años.

De acuerdo con la última encuesta de satisfacción de usuarios del transporte público en el Área Metropolitana de Guadalajara, realizada en 2018 por la consultora Polymetrix, el sistema del Trolebús fue el peor evaluado entre los transportes públicos que son operados por el Siteur (Tren Ligero, Macrobús, Trolebús y SiTren).

Por ejemplo, en cuanto a la frecuencia de paso de las unidades, la calificación que obtuvo este transporte fue de 7.3, mientras que el Tren Ligero obtuvo 9 y el Macrobús 8.6.

En cuanto al rubro de “confiabilidad”, es decir, el cumplimiento del horario previsto, al Trolebús se le calificó con 6.8, mientras que el Tren Ligero y el Macrobús obtuvieron una nota de 9.2 y 8.5, respectivamente.

Solicitan módulos de recarga

Aunque en la terminal de la Línea 3 del Trolebús hay un módulo para recargar las tarjetas electrónicas, éste no funciona desde hace dos años, denunciaron usuarios.

“Camino 10 cuadras para recargar en Javier Mina y casi no uso el Tren. La verdad sí hace falta que pongan una máquina para poder recargar aquí cerca. Habían dicho que iban a activar la que está aquí en Felipe Ángeles y nunca pasó”, comentó Rosa.

José Luis, quien es usuario desde hace cuatro años , consideró que el servicio es muy bueno, “aunque lo que falla es dónde hacer las recargas”. El estudiante lamentó que las máquinas para recargar las tarjetas hayan sido retiradas de las unidades.

Mientras en 1997 se tenían cuatro líneas del Trolebús en servicio, actualmente sólo una ruta está en funcionamiento. EL INFORMADOR/Archivo
“Antes se podía hacer las recargas dentro de los camiones, en las máquinas que tenían, ahora tengo que ir hasta el Tren, aunque casi no lo utilice”, dijo.

Moisés Rosas, operador de los trolebuses, compartió que las máquinas instaladas dentro de los autobuses fueron retiradas hace dos años.

Carlos Romero, integrante del Observatorio Ciudadano de Movilidad y Transporte Público y actual titular de la Procuraduría de Desarrollo Urbano (Prodeur), condenó el hecho de que aún haya usuarios que tengan dificultades con las recargas y otros que tengan que pagar 10 pesos cerrados, pues las máquinas no dan el cambio de los 50 centavos.

“Deberíamos de ser más flexibles con las nuevas tecnologías… si el remedio para los 50 centavos es la tarjeta, popularicen esa opción. La recarga es vital, se ha hablado que están en conversación con tiendas de conveniencia para eso, bueno, hay que meter el acelerador”, comentó.

Este medio de comunicación solicitó entrevista con Siteur para conocer si hay algún proyecto para instalar módulos de recarga en las inmediaciones de la Línea 3 del Trolebús, sin embargo, no se tuvo respuesta sobre ese tema.

TELÓN DE FONDO

Crean nuevo sistema

En enero de 2016, el transporte público del Trolebús dejó de ser operado por la paraestatal Sistecozome para integrarse al Sistema de Tren Eléctrico Urbano.

Lo anterior, en cumplimiento del decreto emitido por el Ejecutivo estatal que ordenaba la creación del “Sistema Integrado de Transporte Público Metropolitano”, el cual concentra las modalidades de Tren Ligero, Macrobús, SiTren y Trolebús (coordinados por el Siteur).

Con esta reestructura, el organismo absorbió la operación de las rutas 400 y 500 del Trolebús. Esta última ya no existe.

En febrero de ese mismo año se puso en marcha la operación de 25 trolebuses, en la ruta 400. El entonces director del Siteur, Rodolfo Guadalajara, aseguró que eran de las unidades mejor equipadas del país.

Los camiones son de la marca DINA y cuentan además con un motor de diésel que les permite circular hasta 30 kilómetros, en caso de alguna eventualidad.

“Se desconecta la parte eléctrica (las cañas de la catenaria) y puede funcionar el motor diésel… Eso es lo que lo hace diferente a un trolebús convencional, esa autonomía”, compartió Guadalajara, quien añadió que Jalisco invirtió 187.5 millones de pesos en la compra de esas unidades.

Vandalizan señalética

En un recorrido realizado por este medio se constató que de 55 estaciones con las que cuenta el Trolebús, en ambos sentidos, en siete de éstas fueron vandalizadas las columnas que informan a la ciudadanía sobre las estaciones del sistema.
Otras 11 estaciones presentaban malas condiciones. La mayoría no contaba con parabús y, aunque sí tenían señalización vertical, estaba deteriorada e incluso en algunas ocasiones no se podía leer el nombre de la estación por el daño.
Esto se detectó en estaciones como Damián Carmona, San Juan Bosco, Francisco Villa, Rita Pérez de Moreno, Román Morales y Aquiles Serdán.
Uno de los choferes de los trolebuses refirió que hace un año se robaron el poste que tenía la señalética de la estación ubicada a un costado de la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres.
Durante el recorrido también se observó que no todas las estaciones cuentan con señalética incluyente. Los tótems informativos instalados afuera de las estaciones se encontraron en apenas 15 parederos del Trolebús.
En la estación Morelos, ubicada sobre la calle Mariano Azuela, entre Morelos e Hidalgo, se observó que no existe un área designada para que los usuarios esperen el Trolebús. Además, en el balizamiento que correspondía al paradero de este sistema está sobrepuesto el del trayecto de una ciclovía, por lo que las unidades obstruyen el carril para los ciclistas cuando suben el pasaje.

De los sistemas de transporte público pertenecientes al Siteur, el Trolebús fue el peor evaluado por los usuarios durante el 2018. EL INFORMADOR/Archivo
Exigen liquidación

Héctor Ramos Vega, representante de los choferes separados del Sistecozome y antiguo operador del Trolebús, denunció que alrededor de 30 operadores continúan exigiendo su liquidación.

Los conductores fueron separados de sus labores hace un año y medio cuando comenzó el proceso de extinción del Sistecozome.

“Nos corrieron, no nos han dado ningún centavo. No quisimos aceptar lo que nos daban. En 2016 andaban dando 50 mil pesos tanto a una persona que tenía tres años (de antigüedad) como a una que tenía 18 años”, comentó.

También denunció que no les dieron el finiquito que les correspondía y además hubo despidos injustificados.

El operador afectado pidió que se reubique a los trabajadores que fueron separados del Sistecozome para que puedan seguir aportando al Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco (Ipejal), lo que les permitiría pensionarse.

A principios del año pasado, este medio informó que, a más de un año de haber iniciado el proceso de liquidación del Sistecozome, las medidas para acabar con él representaban ya un costo de 211 millones de pesos.

En el reporte otorgado vía Transparencia se detallaba que los desembolsos que se entregaron a los trabajadores incluyeron prestaciones como vacaciones, aguinaldo, un retroactivo por incremento salarial (que no recibían desde el 2014) y prima de antigüedad.