“¡Artero robo al pueblo, ya ni la chingan!”, dicen

01

Sólo pintaron camiones de la Ruta 275-B, y aumentaron a $9.50

Los tapatíos aún no se explican cómo (o de dónde) las autoridades avalaron que este tipo de rutas (y otras más) puedan cobrar 2.50 pesos más, cuando no están para echar las campanas al vuelo

Por Rafael Hernández Guízar

La misma gata pero revolcada… En este caso, el mismo
camión desvencijado pero pintado de verde chillón, color “Mi Transporte”; parece que ya con eso pueden cobrar la tarifa de modernizados: “Ya ni la chingan, no ajusta”, reviran los usuarios/Fotos: Francisco Tapia

Usuarios de la ruta 275-B lamentaron el aumento a la tarifa que pasó de 7 a 9.50 pesos, tras la autorización otorgada por el gobierno del estado.

Sentenciaron que es in­aceptable que se cobre más caro por un servicio “pési­mo“, ya que las unidades ni son nuevas, ni ha mejorado la prestación que debería otor­gar por obligación del gobier­no de Enrique Alfaro, y que ha cedido a particulares.

“Pues a mí me parece que está muy mal, porque no es cierto que sean 9.50 pesos, más bien queda en 10, porque la maquinita esa que cobra no regresa cambio, y entonces terminamos pagando más por lo mismo, pero el problema más grande es que no nos ajusta“, señaló la señora Ge­noveva Ramírez, una de las entrevistadas en la avenida Marcelino García Barragán.

–¿Entonces ya no le va a ajustar, cuánto gasta usted en camiones?

–Pues no ya no me va a ajustar, porque tomo tres ca­miones para ir hacer mis co­sas de ida y tres de regreso, y si con los 7 pesos que pagaba ya me andaba, imagínese pa­gando más, pues de dónde. Y luego mis muchachos que van a la escuela, cómo le vamos a hacer, a mí se me hace muy inconsciente lo que están ha­ciendo al subir al camión.

Por su parte, la señora Ma­ría de Lourdes, otra ama de casa entrevistada, indicó que el aumento de representará un duro golpe a su economía, ya que debe tomar el camión para llevar y recoger a su hijo de la escuela, lo cual repre­sentará una cantidad mayor que usaba anteriormente para comprar comida, es decir que la alimentación de su familia se verá en riesgo.

“Pues ahora si como di­cen, a ponerle más agua los frijoles yo creo, porque si no como; mire yo en la mañana lo uso para llevar a mi hijo a la escuela y luego me tengo que regresar a la casa, y luego otra vez pago camión para ir y ya de regreso son dos porque ya viene el niño conmigo, en­tonces quiere decir que cuán­to me voy a gastar, y eso que voy a pagar demás pues son las tortillas del día, y hasta más, nomás sáquele cuentas, qué friega nos ponen”, dijo.

Tras permanecer una hora en la parada del camión, tuvi­mos oportunidad de escuchar varios testimonios en contra de la recién entrada en vigen­cia de la nueva tarifa de esta ruta.

Ninguno de los comenta­rios fue positivo, sino por el contrario, todos se quejaron. Ya fuera por el incremento económico, el pésimo servi­cio, o el engaño de las unida­des, pues las los viejos camio­nes sólo se pintaron, y ahora se les colocó una máquina para el prepago, la cual por cierto no da cambio, es decir, aquellos que pagan con una moneda de 10 pesos, terminan regalando involuntariamente 50 centavos.

Por ello, el reclamo fue a las autoridades, ya que con­sideran inaceptable que se cobre más por algo tan impor­tante, puesto que los salarios en promedio según comenta­ron, no rebasan los 6mil pe­sos mensuales.