Puentes, largos y en mal estado

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    El puente de Periférico y Mariano Otero mide 300 metros; usuarios denuncian que son inseguros en cuanto se esconde el Sol. Foto: Raúl Méndez
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    El puente peatonal de Lázaro Cárdenas y Avenida México tiene una parte techada, que está rota y vandalizada. Foto: Raúl Méndez
Fernanda Carapia/Mural

Guadalajara, México (01 abril 2019).- Los peatones no sólo tienen que caminar el triple para atravesar una avenida por un puente, sino también se ponen en riesgo.

Las estructuras metálicas se convierten en un callejón sin salida para los transeúntes y en un “jaula” perfecta para que los asaltantes acorralen a sus víctimas.

No importa el horario, los robos en esta infraestructura son frecuentes, aunque el riesgo, según usuarios, incrementa al ocultarse el Sol.

“No hay luz, nada, no sabes quién está al frente, una vez, un tipo le arrancó el teléfono a una muchacha y la golpeó, todavía no era muy tarde, había luz, y luego me quitó el mío”, refirió Sabrina Delgado, quien todos los días debe usar los puentes peatonales de Periférico Sur, los cuales son de los más largos al medir cerca de 300 metros cada uno.

A la inseguridad se le suma la suciedad y el riesgo por el material con el que está hecho el piso, lámina, que es resbalosa.

En temporada de lluvia, narró Jorge Ávila, es frecuente que las personas se resbalen y caigan. Él presenció un accidente donde estuvo involucrada una mujer de la tercera edad.
La historia se repite en todos los puentes. Basura, falta de alumbrado público, rampas, escaleras que pasan cerca de los cables de luz.

Otro ejemplo del mal estado de los puentes peatonales es el ubicado en Los Cubos, que mide 474 metros.

De las 37 lámparas que hay, ya se robaron 30, sólo dejaron el poste y los cables colgando. Las siete que siguen en pie, a decir de Miguel Ángel, no sirven.

“Es una boca de lobo, falta seguridad, fíjese, en el día hay personas que se suben a drogarse, uno pasa y huele feo, ahora imagínese en la noche”, indicó.

En algunos tramos del puente hay un techo de policarbonato, roto, además de que el graffiti adorna toda la estructura.

Si bien en toda la infraestructura hay basura y pintas, en la zona pegada al ingreso de Avenida México, su suma el mal olor, pues la rampa y los rincones de los pasillos son usados como sanitarios públicos. En un recorrido hecho por MURAL, se localizaron al menos cuatro desechos fecales.