Pasan 181 horas al año en atorones

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  • En hora pico, según este diagnóstico, la velocidad promedio a la que circulan los automovilistas es de 16 kilómetros. Foto: Raúl Méndez
Fernanda Carapia/Mural

Guadalajara, México (24 febrero 2019).- Al frente, carros. A un lado, más autos. Atrás, sí, vehículos. No hay para dónde hacerse.

Pese a ser una vía rápida, Lázaro Cárdenas se convierte todos los días en un estacionamiento. Los minutos pasan y no se logra avanzar ni siquiera 100 metros.

Pero no es la única. En López Mateos los carros circulan a vuelta de rueda. Una obra ahorca, aún más, la circulación. Una hora y media es el tiempo en el que se recorren 12 kilómetros.

Según el Registro Global de Tráfico 2018 de la firma de tecnología Inrix, el año pasado los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara pasaron 181 horas atrapados en el congestionamiento vehicular.

Esto significa vivir, literalmente, 7 días y 13 horas encerrado en el vehículo, esperando avanzar.

En hora pico, según este diagnóstico, la velocidad promedio a la que circulan los automovilistas es de 16 kilómetros, aunque hay vialidades en donde el tránsito se detiene completamente.

Por ejemplo, en el Anillo Periférico, la velocidad máxima permitida es de 80 kilómetros, pero en hora pico, ya sea por la mañana, al ingreso de los trabajos, o por la tarde, al regresar a casa, hay tramos donde se avanza a 10 kilómetros por hora, según constató MURAL en un ejercicio.

Un ejemplo de la saturación vial en la urbe es que a las 23:00 horas, ir del Centro de Guadalajara a San Martín de las Flores toma 30 minutos, según Inrix, pero a las 8:00 horas, el tiempo de desplazamiento puede superar la hora.

Como estrategia para agilizar la circulación, los Gobiernos han apostado a la construcción de viaductos o pasos subterráneos, lo cual sirve temporalmente, pues se estima que al día se incorporan a la circulación 460 vehículos.

Alejandro Mendo, especialista del ITESO, consideró que una solución al congestionamiento vial es generar acciones que van desde modificar los horarios de entrada a los trabajos y centros escolares hasta mejoras en la infraestructura.

“Aquí hay muchas avenidas importantes que no están terminadas, se convierten en callecitas que se hacen cuello de botella, hay que hacer intervenciones macro que despejen grandes vías (…) y ofrecer un sistema de transporte colectivo eficiente.

“Pero la ciudadanía también debe poner de su parte y tomar medidas como compartir el vehículo, cambiar los horarios de entrada y hacerlos escalonados, buscar que los hijos estén en una escuela más cercana, las medidas son de dos niveles, desde las autoridades y desde los ciudadanos”, señaló Mendo.