Circulan camiones con números rojos

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  • Algunas rutas trabajan en números rojos pero otras, como la 646, han tenido que parar unidades. Foto: Raúl Zepeda
Grupo REFORMA/Mural

Guadalajara, México (23 febrero 2019).- No sólo los bolsillos de automovilistas sufren con el “gasolinazo” del último mes. Los transportistas también han sufrido el golpe.

El combustible se compraba, hasta la última semana de enero, en 21.80 pesos por litro; en los últimos días se ha vendido hasta en 23.40 pesos, lo que según los líderes del gremio, les ha implicado trabajar en números rojos.

“En muchas de las rutas, el 50 por ciento del ingreso total del día se va en el combustible, entonces se deja con un margen muy corto para dar mantenimiento a las unidades, pagar seguro, pagar todos los gastos que implica prestar el servicio”, expresó Arnoldo Licea, líder del Sindicato de Avanzada de Trabajadores del Transporte.

De acuerdo con cifras del Instituto de Información Estadística y Geográfica (IIEG), hasta 2017 había registrados en Jalisco 11 mil 576 autobuses para pasajeros, y un millón 62 mil 735 camiones y camionetas de carga.

Según estimaciones de la Secretaría de Transporte, el 10 por ciento de las unidades para pasajeros que circulan en la Metrópoli usan gas; el resto funciona con diésel.

Licea aseguró que deberían circular 5 mil 400 unidades de las 40 rutas que pertenecen al sindicato; sin embargo, dijo que actualmente solo lo hacen alrededor de 4 mil.

“(El aumento del precio del combustible) viene a agravar aún más la situación en la que se encuentra el sector y poniendo aún más en riesgo la continuidad para muchos de seguir prestando el servicio”, agregó.

Un ejemplo es la Ruta 646, que cuenta con 70 unidades y va de Loma Dorada, en Tonalá, hasta Los Cubos, en Avenida Vallarta; según sus administradores, han tenido que parar algunas en horas estratégicas para ahorrar combustible.

“En las horas valle cesamos aproximadamente el 30, 40 por ciento del parque vehicular porque no es negocio, o sea prácticamente el camión va, da la vuelta y a veces no cubre ni el gasto del diésel, menos sueldo del chofer y desgaste de la unidad”, explicó José Aceves Rosas, encargado de la ruta.

La flotilla de camiones de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram) no es la excepción.

Aunque sus unidades, que en su mayoría son de carga, no han sido cesadas, según Manuel Sánchez Benavides, vicepresidente nacional de la confederación, también afecta su trabajo, aumentando los precios de los productos que deben pagar los consumidores.